jueves, 19 de diciembre de 2013

La última hoja de otoño

Estaba yo viendo llover
una lluvia sin agua
tras un otoño, que no olía a castañas.
Yo suspiraba
y el viento resoplaba
porque las hojas, mojadas, le pesaban.
Excepto una, una hoja revoltosa,
una hoja que revoloteaba
una hoja que no quería
que el otoño acabara.
Y esa hoja voló más alto que cualquier otra
y descendió, tan suave,
como una pluma elegante.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La magia del silencio

El silencio es como
el pañuelo de un mago
no hace desaparecer algo
sólo lo esconde debajo.


Es un truco burdo,
la mentira de un mudo,
prefiere callar de orgullo
que gritar de dolor.


En su lugar,
sin mediar palabra
la sombra de la mirada
en todos los idiomas habla.


Si yo fuera mago
haría desaparecer el silencio.
Pero mis pañuelos están llenos
de lágrimas, de tinta, de lamentos.


A veces, cuando escribo,
desaparezco, no soy yo, soy otro,
Y a veces, soy yo, cuando escribo
y si dejo de escribir soy otro.


Y ya no se quien soy de los dos,
si es que soy uno o ambos
o más o ninguno.
Pero en la tinta escondo a todos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Amada cordura

Ya esta, he vuelto a caer.
¡Joder! ¡Qué frío está es suelo!
O puede, que sea yo por dentro.
Quizás no exista el infierno,
más bien sea una forma de vida.
Al menos, desde aquí se ve bien el cielo.


Ahora si tu cierras la piernas
yo me abro a buscar un bar de carretera
cualquiera,
donde si un grifo se corta
otra botella se descorcha,
Porque sólo quiero calor
para quemar mis penas,
me da igual si en vaso o en vena.
Porque sólo quiero engañar a la verdad
que ya no me deja vivir de soñar.
Que ya no se si merece la pena
seguirle el juego a esta condena,
ponerme el traje cada mañana,
quitarme la sensibilidad
de cada roce del aire en libertad.


Y no, no soy yo
eres tu la razón.
Yo nada más que soy
un corazón
que late sin razón
sin razones para matar
sin razones para vivir
sin razones para ser feliz.
Que ya no es más feliz el que más tiene
sino el que menos te necesita.
Y a mi lo único que me guarda
de huir hacia la penumbra
es no perder la poca cordura
que me da verte por la mañana.


Dices que duermes en bragas
para que no te rocen la piel
y cada noche te pongan a cien.
Dices que no te quieres enamorar
del futuro,
no vaya a ser que salga bien
y tengas que compartir el corazón
y quedarte sin escudo
contra la razón.


Duerme, en bragas,
para no quedarse enamorada
del futuro
no vaya ser que salga bien
y se quede sin escudo
contra el corazón
contra el destino.


Yo no te digo
que te quiero
porque soy sordomudo
de sentimientos.
Y aquí el que llora
tampoco mama.
Tengo el alma
hecha trizas
como un puzzle
sin acabar.
Ya enterré sus cenizas
no vaya ser que echen a volar
y me caigan en la jeta
y no me dejen ver el cielo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Dévora

Dévora, advierte tu nombre
a los necios hombres
de tu insaciable hambre
de vida y ardiente sangre.

Devoran tus ojos la luz,
con la sonrisa muerdes tu
las miradas atrapadas en ti,
en el baile de tus gestos gentil.

Heredera de sirenas,
del deseo eres maestra.
La seducción en tu cuerpo
es el arte en su lienzo.

No fui yo inmune a tu capricho
ni escapé de tu erotismo
mas no sacio mi seco corazón
de tu seno el vacío devorador.

Tu esencia me acucia,
volviendo tras cada huida.
Vuelves a mi vera, llena de nada,
anhelando colmarte con mi nada.

El sexo nuestro juego vivo,
cartas marcadas, ambos vencidos,
cuerpos, rotas piezas, damas, alfiles,
faroles, falsos te quieros, envites.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Dejadme

Dejadme desaparecer en la brisa
como en el aire mi ceniza.  

Dejadme ahogar la luz de mis ojos
como lágrimas en el agua de un pozo.

Dejad deshacer mi cuerpo en arena
que se hagan dunas mis penas.

Dejad que me una a la vida
y salir de esta cárcel marchita.

Dejadme ser recuerdo
y que mis palabras sean mi lecho.

Nuestro paso por la vida
es tan efímero,
como el arder de una cerilla
somos arte,
somos un instante.

jueves, 14 de noviembre de 2013

SUSURROS DE MUSAS

Las musas me han despertado,
jamás se han quedado
y su insomnio siempre me han dejado.

Me dejan poemas sin acabar,
me dejan sentimientos sin rimar,
me dejan recuerdos sin pintar,
me dejan caminos sin pisar.

Las musas me han despertado,
jamás se han quedado
y su insomnio siempre me han dejado.

Me dejan respirando a suspiros,
me dejan sintiendo los vacíos,
me dejan buscando espejismos,
me dejan oyendo los latidos.

Las musas me han despertado,
jamás se han quedado
y su insomnio siempre me han dejado.

Me dejan el agua sin río,
me dejan luces sin brillo,
me dejan llaves sin pestillo,
me dejan la voz sin sonido.

Las musas me han despertado,
jamás se han quedado
y su insomnio siempre me han dejado.

Me dejan esperando la eternidad,
me dejan soñando al despertar,
me dejan alcanzando la libertad,
me dejan flotando en la soledad.

Las musas saben lo que yo no sé,
sus caricias son mi edén
y mis versos son su piel.

martes, 5 de noviembre de 2013

Melancolía Mediterránea

Voy derechito por el caminito más torcido
sin saber qué es peor, si no haberse encontrado o haberse perdido.

Es un camino hecho al des-andar, buscando,
como caminante sin destino, como viento marino, desenfrenado, desamparado.

Entre las caderas del miedo mortal nació mi temerario valor,
hijo del sexo entre el amor y el dolor.

Un hijo bastardo atrincherado en cicatrices, bebiendo de la dulce melancolía,
engañando a la felicidad con con recuerdos de alegría.

Pero no se hará más viejo mientras sea diablo y sin ser sabio,
pero seré diablo mientras sea solitario.

La cara del silencio, la soledad,
el silencio, el idioma de la soledad.

El silencio, un réquiem a la soledad,
el sonido de la noche, de la pena, de las calles sin nombre de la ciudad.

Ciudad, en que la muerte no nos mata, es la avenida de vivir
que nos empuja al risco, que es morir.