Me miras con ojos de noches desconocidas,
de piernas entreabiertas en la fila de algún cine,
te enmarañas el pelo y lo sueltas al aire,
paciente, esperando que te mire.
Paseas la juventud, carne de luz que amanece,
en jeans de cielo gastado que te ciñen
la cintura, boca de dos versos húmedos
que se separan, al llegar a tierra firme.
Mueve tu boca, muchacha, tus versos,
viértete al lienzo de la vida, libre,
que yo solamente estaré esperando
que tus miradas no me olviden.
miércoles, 7 de marzo de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
sábado, 4 de febrero de 2012
Innombrable
- Tengo que salir, salir de aquí.... - dije en voz baja entre jadeos.
Miré en todas direcciones y con elegancia abandoné la sala. "Es la puerta al final del pasillo a la derecha, siempre es esa puerta" Y con doble vuelta me encerré en el lavabo de la Realidad preparado para cerrar los ojos y escapar por la estrecha ventana con un mortal a ritmo de Rock´and´roll. Contemplé por un instante mi mirada en el espejo y sonreí... "Es ahora"... Corro por los tejados, saltando de azotea en azotea pero lejos de sentirme liberado, siento la abrumación sobre mi pecho pues es mucho más fácil perseguir una sombra que un deseo. Y cuan gato juego con la luz e intento atrapar ese reflejo, esas migajas de pan con las que me haces caminar por tu sendero. Ante mí, la ciudad donde los pájaros deciden precipitarse desde las cornisas y apurar hasta el último momento antes de remontar el vuelo, buscando ese anhelo, esa sensación del aire en movimiento. ¿Y qué más da cómo lo llamen, si a mi no me sale decir "viento"?....
martes, 31 de enero de 2012
Dogma de la locura.
Sentado ante la nada pienso en su romance con el el tiempo. Ella le engaña con las cosas, él lo intuye pero escapa... Esperando estar a solas para detener el segundero, que sin duda es la aguja que se clava.
Ahora pienso en las palabras, señoras de espada y capa, que seguro cortan y rara vez matan. Pero a menudo su labor es reparar el alma ahogada. Coloqué seis en mi revolver a la espera de vaciar el cargador al entablar conversación con tu mirada, pero otra vez me encontré con la pistola encasquillada. Cliché del tartamudo, me imagino. Probaré suerte mañana.
Me sorprendo mirando más allá de la pared, evadido. Absorto y absorbido por la imaginación, recreando las imágenes en las que tu rostro es recurrente. Envoltura hipnotizante de un pasado no tan gris, que hoy se astilla desgarrando lo contiguo y tiñéndolo de ti.
Me reclino en mi escritorio esperando resignarme pero me encuentro con que asiento y una mueca inesperada... Una sonrisa semiamarga escoltando aquella frase sin autor, marcaje de la vida, máxima del romance y la pasión:
"Si no duele, no es Amor"
lunes, 26 de diciembre de 2011
La primera nevada
La niebla matutina anunciaba su llegada y con paso tranquilo y decidido se acercó hasta la casa. Sacó su reloj del interior de su chaqueta, se tomó unos instantes y golpeó la vieja puerta con el dorso de su mano cerrada. Le invite a pasar y, tras agacharse sutilmente a recoger su maletín, así lo hizo.
Era inevitable que llegará, y sin embargo, me sorprendió su visita. Y mientras le observaba avanzar por el pasillo, aquel que tantas otras veces había recorrido, miraba alrededor, comprobando que todo estaba exactamente colocado como entonces. Se despojó de su largo abrigo gris y su sombrero beis, colgó ambos en el perchero, dobló su bufanda a cuadros y la colocó sobre estos. Tomó asiento complacido, satisfecho y ,cruzando las piernas, clavó su intensa mirada en mi. Un escalofrío recorrió toda mi espalda, pero haciendo acopio de valor inventado, aproveché aquel instante para ofrecerle alguna cosa, no sin quedarme sin voz por un momento. El hielo quedó roto y tras un segundo, en el que se detuvo el tiempo, una sonrisa burlona apareció en su rostro. Me pidió algo caliente.
Mi paradójica expresión debía reflejar el asombro de mi alma pues no paraba de sonreír ante su jocosa ironía mientras apuraba su té, en el más absoluto silencio. Sin embargo, no era incómodo. Por alguna extraña razón, me tranquilizaba su llegada. Su presencia otorgaba templanza a la sala y su fría mirada, respeto:
- Llega usted tarde - le increpé acobardado.
- Lo sé - respondió deteniéndose para saborear. Me miro a los ojos de nuevo- Este año me entretuve por ti.
- ¿Cómo dice? ¿Por mi?
- Así es. Es mi regalo.
- ¿Para.. Para mi? Me temo que no alcanzo a comprenderle...
Esperaba alguna gracia ante mi falta de entendimiento. Pero su rostro permaneció helado.
- Te he concedido el tiempo para empaquetar tus recuerdos.- Sentenció rotundamente
El Invierno- Ahora todo marcha bien, pues este año... Comenzaremos de cero...
domingo, 23 de octubre de 2011
Retrospección
Soñé con un año sin otoño y dos veranos
cuando era niño,
cuando era niño.
Soñé ser el pirata que empuña la espada
empeñado en surcar los siete mares
al son de cien cañones y mil balas
cuando era niño,
cuando era niño.
Soñé con tu ceñida cintura
y yo ceñido a ella,
y el abrirse al placer de tus muñecas
en el planear de mi ruiseñor por tus montañas.
Y dejé de ser tan niño,
y dejé de serlo.
Soñé con el sutil arqueo de tus meñiques
sobre mis sabanas,
cuando el añil de la noche nos enseña
lo que tañer tu cuerpo entraña.
Y ya no era ningún niño,
y ya no lo era.
Soñé que tu voz era un engaño
y niebla, tu figura, enmarañada,
sin añil como dos extraños
que a oscuras, en la noche se extrañan.
Y ya no era ningún niño,
y ya no era nada.
domingo, 9 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)