de tu insaciable hambre
de vida y ardiente sangre.
Devoran tus ojos la luz,
con la sonrisa muerdes tu
las miradas atrapadas en ti,
en el baile de tus gestos gentil.
del deseo eres maestra.
La seducción en tu cuerpo
es el arte en su lienzo.
No fui yo inmune a tu capricho
ni escapé de tu erotismo
mas no sacio mi seco corazón
de tu seno el vacío devorador.
volviendo tras cada huida.
Vuelves a mi vera, llena de nada,
anhelando colmarte con mi nada.
cartas marcadas, ambos vencidos,
cuerpos, rotas piezas, damas, alfiles,
faroles, falsos te quieros, envites.