martes, 15 de febrero de 2011

Roma Arde


En ese preciso instante en el que miras al reloj y parece que el segundero es reacio a moverse de ese segundo que precede al siguiente como si pensara que ya ha estado allí, como si lo conociera y no gustase. Dudas absurdas que se desvanecen pues la aguja prosigue su camino, saltando aquel escollo, en el tiempo exacto que debiera y, sin embargo, tan eterno por ser el momento en el que miras.Tic. Una sola velocidad constante y monótona que cambia dependiendo de lo alto que sea el muro que se tiene que saltar.Tac.

Un error por cada acierto y un sentiemiento de culpa por cada uno de amor. Pedazos ahora de lo que fueron tras el implacable oficio del reloj.

Sólo queda servirse aquella copa que embauque el paladar con esperanzas de olvido y de mejora mientras te sientas a ver tu vida balancearse. Y medio hundido en falsas espectativas, resurgir golpeando la mesa con el puño. Roma arde ¿y? Yo volvere a dejar el cigarrillo a medio fumar en el cenicero para encenderme otro al dejar la habitación donde dejé de morir para empezar a matarme viviendo mi antigua vida.

4 comentarios:

  1. Me encanta lo sabes, desde el dia que me la enseñaste..sabia que tenia que salir! si señor airam !!

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  2. Que divertido! esto va ser la ostia, XD

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  3. Saca más cosas así de tu escritorio... que grande Airi!

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