domingo, 20 de julio de 2014

Cuando una mujer te ama

Cuando una mujer te ama
no tiene que decir nada.


Cuando una mujer te ama
te llama sin hablar,
te aclama con la mirada,
con la sonrisa te desarma
los argumentos lógicos
y las excusas desbaratadas.


Cuando una mujer te ama
y te acaricia
te escribe los versos más sinceros
que la verdad misma.


Si una mujer te ama no necesita palabras,
no le valen de nada,
son tarros llenos de aire
que caen y se rompen.
Pero sus besos
están llenos de sentimientos
que vuelan por el cuerpo
como palomas mensajeras
del advenimiento.


Cuando una mujer y un hombre se aman
conversan en silencio
escuchan su corazón
en el eco del sexo.

jueves, 15 de mayo de 2014

El juguete trovador.

Permítanme que me presente
yo soy aquel juguete
que no quiso jugar,
que se quedó atrás
en el baúl de los recuerdos.


Escuchen atentamente
la historia, que les quiero contar.
Este cuento no tiene feliz final,
pues este es el cuento
del final de la felicidad.


Muy antiguamente
el mundo era muy diferente.
La gente vivía en el cielo
y la tierra era su techo.


El tiempo corría hacia atrás,
las nubes volaban...
a ras.


En este mundo al revés
erase una vez
un marinero de tierra,
desterrado en algún lugar
de la mancha le encontré.


Llevaba una vida encerrado
en una cueva sin fondo
pero por la noche es libre
de encadenarse a cualquier cabo.


Los sueños son sus esclavos.
No quería volver a dormir
por no dejarlos nunca huir.
Por eso bebía hasta el amanecer.


Que durante el resto del día
la soledad le mantenía...
sin sed.


Era un cowboy del mar del este
No llevaba ni revolver,
no le tenía miedo a los piratas,
pero iba armado hasta los dientes
de sarcasmo y chistes verdes.


Decía, que siempre iba
con la verdad por delante
para esconder por detrás las mentiras
cada vez que no le mira.


¿Es algo de esto verdad?
si os digo que si os miento
si os digo que no también
solo os puedo decir que lo siento.


Que no os olvidéis de los juguetes
que si no los cuidas se rompen
los sueños.

domingo, 2 de marzo de 2014

La tortura del placer.

El sexo convexo, el exceso de oxígeno, el éxodo del deseo,
el saxo bajo las coloridas luces de Nueva Orleans
tocando la melodía de una risa tonta con tacones
que hace que pierda la cuenta de las noches en vela.

Esconder una mentira blanca tras un te quiero negro,
la luna nevada tras el humeante fuego.
Prenderte por dentro y fumarme tu aliento.
Si te odio me mato, si te amo me matas.

Casarme con la noche y asesinar el día.
Nada de lo que hago tiene sentido si no es para hacerte feliz
porque no puedo vivir contigo y sin ti no se puede vivir.

Porque me torturas con tu existencia y negando la mía
haciéndome dudar de si eres sueño o la prueba
de que todo lo demás es mentira.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Al final solo quedan los principios.

Cae la noche sobre tu ventana,
la lluvia llora que por la mañana
ya no despierte más la luz temprana.
¿Qué queda para quebrar la mirada?


Si la única llama que quema el pecho
es la piedra gasta de aquel mechero
zippo, marcando el ritmo del silencio.
¿Qué queda para quedarnos sin deseos?


Ya no habrán nubes a las que perseguir,
son recuerdos que en vaho quieren huir,
mentiras, traiciones, el arte de herir.


Honor, lealtad, el espíritu casto,
los principios por los que muero y mato,
y vivo, si queda un amigo al lado.

jueves, 19 de diciembre de 2013

La última hoja de otoño

Estaba yo viendo llover
una lluvia sin agua
tras un otoño, que no olía a castañas.
Yo suspiraba
y el viento resoplaba
porque las hojas, mojadas, le pesaban.
Excepto una, una hoja revoltosa,
una hoja que revoloteaba
una hoja que no quería
que el otoño acabara.
Y esa hoja voló más alto que cualquier otra
y descendió, tan suave,
como una pluma elegante.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La magia del silencio

El silencio es como
el pañuelo de un mago
no hace desaparecer algo
sólo lo esconde debajo.


Es un truco burdo,
la mentira de un mudo,
prefiere callar de orgullo
que gritar de dolor.


En su lugar,
sin mediar palabra
la sombra de la mirada
en todos los idiomas habla.


Si yo fuera mago
haría desaparecer el silencio.
Pero mis pañuelos están llenos
de lágrimas, de tinta, de lamentos.


A veces, cuando escribo,
desaparezco, no soy yo, soy otro,
Y a veces, soy yo, cuando escribo
y si dejo de escribir soy otro.


Y ya no se quien soy de los dos,
si es que soy uno o ambos
o más o ninguno.
Pero en la tinta escondo a todos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Amada cordura

Ya esta, he vuelto a caer.
¡Joder! ¡Qué frío está es suelo!
O puede, que sea yo por dentro.
Quizás no exista el infierno,
más bien sea una forma de vida.
Al menos, desde aquí se ve bien el cielo.


Ahora si tu cierras la piernas
yo me abro a buscar un bar de carretera
cualquiera,
donde si un grifo se corta
otra botella se descorcha,
Porque sólo quiero calor
para quemar mis penas,
me da igual si en vaso o en vena.
Porque sólo quiero engañar a la verdad
que ya no me deja vivir de soñar.
Que ya no se si merece la pena
seguirle el juego a esta condena,
ponerme el traje cada mañana,
quitarme la sensibilidad
de cada roce del aire en libertad.


Y no, no soy yo
eres tu la razón.
Yo nada más que soy
un corazón
que late sin razón
sin razones para matar
sin razones para vivir
sin razones para ser feliz.
Que ya no es más feliz el que más tiene
sino el que menos te necesita.
Y a mi lo único que me guarda
de huir hacia la penumbra
es no perder la poca cordura
que me da verte por la mañana.


Dices que duermes en bragas
para que no te rocen la piel
y cada noche te pongan a cien.
Dices que no te quieres enamorar
del futuro,
no vaya a ser que salga bien
y tengas que compartir el corazón
y quedarte sin escudo
contra la razón.


Duerme, en bragas,
para no quedarse enamorada
del futuro
no vaya ser que salga bien
y se quede sin escudo
contra el corazón
contra el destino.


Yo no te digo
que te quiero
porque soy sordomudo
de sentimientos.
Y aquí el que llora
tampoco mama.
Tengo el alma
hecha trizas
como un puzzle
sin acabar.
Ya enterré sus cenizas
no vaya ser que echen a volar
y me caigan en la jeta
y no me dejen ver el cielo.