domingo, 28 de agosto de 2011
Verdades, Improvisaciones y otras Mentiras.
El tiempo,
pasa
demasiado
LEN
TO.
Es.
Es,
en su
forma de hacerlo
TAN,
TAN,
TAN
angustioso.
Que duele
sentir
lo.
viernes, 26 de agosto de 2011
Adicción.
Día 1. Estoy pasando el mono físico. Tengo escalofríos, calor y frió al mismo tiempo. Podría contar todos los poros de mi piel en este momento. Sudor y lagrimas, nauseas.
Día 9. Sigo limpio y empiezo a recuperar la normalidad. Está mañana ha vuelto la erección matutina, buena señal.
Día 13. no me había dado cuenta hasta ahora de que no iba bien, pero hoy las taquicardias han parado, es un alivio. Sin embargo... Todas aquellas razones que me plantee en un principio las veo desparecer.. Ya no me importa que no sea bueno, soy joven ¿no? De algo hay que morir.
Día 20. Me encuentro ya mas lucido. Me está costando horrores, pero sigo limpio. Veo el mundo desde otra perspectiva, soy más consciente de las cosas, me encuentro más atento, con más reflejos, mis neuronas han decidio reincorporarse. Sí... se que es una buenísima noticia, me estoy recuperando pero.. Se vivía mejor en la ignorancia la verdad.
Día 25. Ya no recuerdo porqué hago esto. Me da todo igual.
Día 26. Sé que tengo que ser fuerte pero.. ¿Merece realmente la pena?
Día 1. Hoy, he vuelto a habar contigo.
domingo, 21 de agosto de 2011
Reset.
¡Qué vuelva la inocencia! Que vuelvan los pequeños gestos románticos trascendentes como estrellas. Que vuelvan esos pequeños besos que anticipaban los siguientes. Que vuelvan los contactos que buscabas sin querer, que vuelvan las cogidas de la mano en cines. Ojalá que vuelvan las miradas a los ojos y aquellas que se escapaban a los labios. Los latidos desbocados, que vuelva la vergüenza, las sonrisas absurdas, las palabras sueltas. Que vuelva la inseguridad, las carabinas, el "ojalá me toque a su lado". Que vuelvan las estupideces, que vuelvan todas aquellas con las que conseguimos que sonriera, porque entonces merecieron la pena. Por favor, que vuelvan los escalofríos, las mejillas sonrosadas, las mariposas en el pecho. Que vuelvan las sonrisas a escasos centímetros. Que vuelvan los libros de texto pintados con su nombre. Que vuelvan los lunes, en los que aun era sábado. Que vuelvan los riesgos y las horas muertas. Que vuelvan los "¿La beso?". Que vuelvan los paseos de la mano. Los parques en las tardes de verano. Que vuelvan las fechas. Que vuelvan los recuerdos. Que vuelvan las promesas... Pero ante todo, que vuelva esa inocencia.
sábado, 20 de agosto de 2011
Sin titulo
Difícil.
Como apagar un cigarrillo
en un intento,
como esperar a que se consuma y mirar,
mientras tanto,
el vaivén incandescente de las cenizas
en el fondo del cenicero.
Como seguir con la mirada
la volatilidad
de las últimas ráfagas de humo que
abandonan la consistencia
de tener existencia por si mismas
para formar parte de un todo
que no las reconoce,
ni las reconocería,
si no fuese
por el vestigio que deja
el amarillo filtro de la colilla,
si no fuese
por el ennegrecido filtro que es mi pecho,
si no fuese
por el indeterminado color que provocan,
estas imágenes en el recuerdo.
Como apagar un cigarrillo
en un intento,
como esperar a que se consuma y mirar,
mientras tanto,
el vaivén incandescente de las cenizas
en el fondo del cenicero.
Como seguir con la mirada
la volatilidad
de las últimas ráfagas de humo que
abandonan la consistencia
de tener existencia por si mismas
para formar parte de un todo
que no las reconoce,
ni las reconocería,
si no fuese
por el vestigio que deja
el amarillo filtro de la colilla,
si no fuese
por el ennegrecido filtro que es mi pecho,
si no fuese
por el indeterminado color que provocan,
estas imágenes en el recuerdo.
lunes, 15 de agosto de 2011
Estilográfica de la vida
La vida como un folio en blanco y la decadencia del amor como la ruptura del protocolo social, de uso exclusivo de quinceañeros carentes de moralidad y corrompidos por el alcohol y el cigarrillo. Pero ese es precisamente su refugio, la balsa que impide naufragrar y hundirse hasta las profundidades del mar de lodo sobre el que todos caminamos. Para todos los demás se sirve sucedaneo de sentimientos, edulcorado con trazas de pasión y extracto de instintos. El Yo primario en busca de su autorealización, de interactuación, de verdadera sinceridad tras la máscara de falsas expectativas incumplidas por incumplibles. Y ya lo dijo alguien refiriendose a este tiempo, pues chocamos los unos contra los otros en pos de un desastre por el mero hecho de sentir alguna cosa, cualqier cosa... Sí, quizá las vias de esta linea acaben bruscamente a medio camino de ninguna parte, pero aun no he llegado a mi estación y apuraré asta el último momento para saltar, rodar, levantarme y sacudirme el polvo blaco que tapiza este lugar, que algunos usan para huir y del que todos estamos saturados, embriagados. Esas motas que flotan en la atmósfera, que sólo ves a contra luz y que inhalamos, responsables de la falta de coherencia de los guiones disfuncionales que son, queramos o no, la trayectoria de nuestras vidas.
viernes, 5 de agosto de 2011
Codicia de Nada
No quiero escribir sobre ti, no quiero escribir sobre nada. No quiero que las cosas me importen, que me condicionen la manera de pensar, de sentir. No quiero más que preocuparme por mi. Quiero ese egoísmo del desesperado. De quien sube a algún lugar y grita tan fuerte y tan callado, porque nadie puede oírle. No quiero dobles significados, palabras encubiertas, sentidos entre lineas, no quiero si quiera significados simples, segundas acepciones, referencias, anticipaciones ni cumplimientos, notas del autor, del traductor, del director de impresión, ni del propietario anterior hechas a mano, ni de lo que opine su perro. No quiero referirme a nada, no quiero aludidos, no quiero palabras medidas, frases a medias, ni técnicos de encriptación tras la pantalla. Paso del Qué pensarán, de trasciptores, de seguidores, de indiferentes, de aduladores o de críticos. Porque la verdad es que todo lo que has leído carece de sentido.
Quiero la simplicidad hecha palabra, para no escribirla en ningún sitio.
Lo que más deseo... Es una hoja en blanco. Aunque la verdad, es que no quiero nada.
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