Difícil.
Como apagar un cigarrillo
en un intento,
como esperar a que se consuma y mirar,
mientras tanto,
el vaivén incandescente de las cenizas
en el fondo del cenicero.
Como seguir con la mirada
la volatilidad
de las últimas ráfagas de humo que
abandonan la consistencia
de tener existencia por si mismas
para formar parte de un todo
que no las reconoce,
ni las reconocería,
si no fuese
por el vestigio que deja
el amarillo filtro de la colilla,
si no fuese
por el ennegrecido filtro que es mi pecho,
si no fuese
por el indeterminado color que provocan,
estas imágenes en el recuerdo.
siiiiii! valio la espera!
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