domingo, 21 de agosto de 2011
Reset.
¡Qué vuelva la inocencia! Que vuelvan los pequeños gestos románticos trascendentes como estrellas. Que vuelvan esos pequeños besos que anticipaban los siguientes. Que vuelvan los contactos que buscabas sin querer, que vuelvan las cogidas de la mano en cines. Ojalá que vuelvan las miradas a los ojos y aquellas que se escapaban a los labios. Los latidos desbocados, que vuelva la vergüenza, las sonrisas absurdas, las palabras sueltas. Que vuelva la inseguridad, las carabinas, el "ojalá me toque a su lado". Que vuelvan las estupideces, que vuelvan todas aquellas con las que conseguimos que sonriera, porque entonces merecieron la pena. Por favor, que vuelvan los escalofríos, las mejillas sonrosadas, las mariposas en el pecho. Que vuelvan las sonrisas a escasos centímetros. Que vuelvan los libros de texto pintados con su nombre. Que vuelvan los lunes, en los que aun era sábado. Que vuelvan los riesgos y las horas muertas. Que vuelvan los "¿La beso?". Que vuelvan los paseos de la mano. Los parques en las tardes de verano. Que vuelvan las fechas. Que vuelvan los recuerdos. Que vuelvan las promesas... Pero ante todo, que vuelva esa inocencia.
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