sábado, 16 de julio de 2011

Palabras del olvido

-¿Piensas que sólo nos podemos enamorar de alguien una vez? -le pregunté.
-Sí, tan sólo una. -respondió despreocupada.

Sus palabras serpetearon entre el humo que exhalaban esos sonrojados labios. Dió otra calada y el tiempo se tornó hielo. Y ante aquella verdad evidente e invisible ante mis ojos, descubrí que vivía del anhelo de una segunda historia interminable.
El conjuro se deshizo haciendo añicos el cristal de mi mirada, convirtiendo en humo el fantasma de otra mujer con un portazo, en ese mismo humo que fumaba. Y desperté con el sonido de las cadenas contra el suelo, al mismo tiempo que negaba el subconsciente comprendiendo la respuesta y no siendo la esperada.
El refugio del engaño que evita la caida, en este caso la mentira protectora de una futura vida.
Cerré los ojos, aguardé el impacto... Pero no pasó nada.

Apagó su cigarrillo y me miró extrañada, con un gesto me dijo "vamos dentro" y contemplé su cintura desaparecer en aquel bar.

Atrás quedaba la ilusion que me lastraba disfrazada de esperanza, llorando y asumiendo la inevitable despedida pues descubierta su mentira su existencia carecia de importacia.

Me dispuse a cerrar la puerta a mi espalda y la verdad que ahora pesaba menos que al abrirla.

1 comentario:

  1. me encanta cuando no pones titulo porque no tengo ni idea de que va a pasar y entonces pasa esto.

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