Cuanto más el tiempo se desviste,
desnudando la memoria.
Cuanto más duele volver a acordarse
de que ayer no volverá,
más duele despedirse.
Si el tacto de la mano en aire muere,
la caricia en mi vive.
Si el aire entre la mano y la caricia
es el gas más frío
más frío es despedirse.
No hay desierto más seco y grande
que la soledad.
Por mucho tiempo que pase triste
la melancolía
más triste es despedirse.
Más que nadar a contracorriente,
contra uno mismo.
Más que con las manos en dos
el corazón partirse,
más duro es despedirse.
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